La UE golpea a AliExpress con una multa récord
La UE multa a AliExpress con 550 millones de euros por vender productos ilegales, la sanción más alta bajo la Ley de Servicios Digitales

Hace unas semanas nos hacíamos eco de la multa de 200 millones de euros que la Unión Europea imponía a Temu por vender productos peligrosos. Y ahora le ha tocado el turno a AliExpress.
Y es que la Comisión Europea ha impuesto a AliExpress una sanción de 550 millones de euros (unos 629 millones de dólares), la multa más elevada aplicada hasta la fecha bajo la Ley de Servicios Digitales. Bruselas considera que la plataforma china, propiedad de Alibaba, no evaluó ni mitigó con suficiente diligencia los riesgos derivados de la venta de productos ilegales, inseguros y falsificados en su marketplace.

Una investigación de dos años con conclusiones contundentes
El expediente se abrió en marzo de 2024 y ha tardado más de dos años en resolverse. Según la Comisión, los sistemas de detección de AliExpress no funcionaban correctamente: muchos productos ilegales pasaban sin ser detectados y otros seguían a la venta incluso semanas después de haber sido identificados. Entre los artículos señalados figuran juguetes prohibidos y ropa falsificada.
Bruselas también cuestionó el llamado sistema de "autorización de marca" de la compañía, pensado para frenar las falsificaciones. Según la investigación, este mecanismo era ineficaz, carecía de personal suficiente y podía eludirse con facilidad por los comerciantes que vendían productos falsificados. A esto se suma que la plataforma habría sobrestimado la capacidad real de su equipo de moderación y utilizado métricas de rendimiento poco representativas para evaluar sus propios controles.
Lo llamativo es que AliExpress ya había evitado una sanción en 2024 tras comprometerse a reforzar la vigilancia sobre medicamentos y otros productos de riesgo. Bruselas ha concluido ahora que esas promesas resultaron insuficientes.
Esta multa no es un caso aislado. Se trata de la sanción más alta impuesta por Bruselas desde la adopción de la Ley de Servicios Digitales en 2022, y llega después de otras dos decisiones relevantes: 120 millones de euros a X (antes Twitter) por incumplir obligaciones de transparencia, y 200 millones a Temu por problemas similares con productos peligrosos. Shein, por su parte, sigue bajo investigación abierta.
Pese a la cifra récord, el importe se queda lejos del techo legal que permite la DSA. La norma permite multas de hasta el 6% de la facturación mundial de una empresa, un límite que, con los 122.000 millones de euros que facturó Alibaba el año pasado, rondaría los 7.300 millones. La propia Comisión reconoce que la novedad de la norma ha actuado como atenuante. Xataka

Implicaciones para AliExpress y responsabilidad de los usuarios
AliExpress nació en 2010 como una escisión de Alibaba, el grupo fundado por Jack Ma en 1999. AliExpress se diseñó para conectar directamente a pequeños y medianos fabricantes chinos con compradores particulares fuera de China, especialmente en Rusia, Brasil, Estados Unidos y España. En poco más de una década pasó de ser un catálogo B2B a convertirse en uno de los marketplaces de consumo más utilizados del mundo, con 193 millones de usuarios en Europa el año pasado.
El caso deja una lección de fondo para cualquier plataforma que opere en la UE: el crecimiento y el volumen de catálogo ya no eximen de responsabilidad sobre lo que ocurre dentro del propio ecosistema. AliExpress tiene ahora hasta el 20 de octubre para presentar un plan correctivo; si Bruselas lo considera insuficiente, podrían llegar nuevas multas coercitivas.
Podríamos pensar que esta sanción podría servir de lección para una empresa como AliExpress y que en el futuro tomará las medidas oportunas para dejar de vender juguetes peligrosos o ropa falsificada, pero tenemos que tener en cuenta que, según ECDB, AliExpress generó unos ingresos brutos de aproximadamente 66.785 millones de dólares en 2025. Es decir, la multa no alcanza ni el 1% de lo facturado por el gigante asiático. Esto nos lleva a plantearnos varias preguntas: ¿son realmente efectivas estas multas o son simplemente un pequeño peaje que las grandes corporaciones tienen que pagar para poder seguir vendiendo en Europa? Si los juguetes que venden son tan peligrosos como Bruselas indica ¿estamos realmente protegiendo a los niños europeos?
Por otro lado, tampoco podemos obviar la responsabilidad que tenemos los consumidores a la hora de adquirir este tipo de productos. Está claro que la oportunidad de comprar una réplica de la camiseta de nuestro equipo de futbol un 80% más barata es demasiado tentadora como para dejarla escapar. Y aquí entramos en la responsabilidad de las marcas "de verdad" a la hora de poner los precios a sus productos. Por ejemplo, la actual camiseta de la selección española de fútbol, flamante campeona del mundo, tiene un precio en la web de Adidas de casi 100€ ¿Qué margen de beneficio tiene la marca alemana respecto al coste de fabricación de estas camisetas?
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