El encarecimiento del streaming en España
Desde 2015, las plataformas de streaming han pasado de ser una alternativa económica a convertirse en un gasto recurrente significativo

Desde 2015, las plataformas de streaming han pasado de ser una alternativa económica al ocio tradicional a convertirse en un gasto recurrente significativo para los hogares españoles. Servicios como Netflix, Amazon Prime Video, Spotify, Disney+ o HBO Max han experimentado subidas de precio continuadas que han superado ampliamente la evolución del Índice de Precios de Consumo (IPC), generando un creciente debate sobre si el aumento del coste está justificado por el valor que perciben los usuarios.

El streaming frente al IPC: una brecha creciente
La comparación con el IPC resulta especialmente reveladora. Mientras que bienes y servicios básicos han visto subidas moderadas —con picos puntuales en los años de mayor inflación—, el streaming ha mantenido una tendencia alcista sostenida. Esto ha convertido a las suscripciones digitales en uno de los gastos culturales que más se ha encarecido en la última década, muy por encima del promedio de la economía española.
Según diversos estudios sectoriales, el precio medio de las principales plataformas de streaming en España se ha incrementado en torno a un 80 % desde 2015, mientras que el IPC acumulado en ese mismo periodo ha crecido aproximadamente un 18–20 %. Esta diferencia evidencia que el encarecimiento del streaming no responde únicamente a la inflación general, sino a factores propios del sector: mayores inversiones en contenido original, incremento de costes de producción, fragmentación del mercado y nuevas estrategias de monetización.
Netflix es un ejemplo paradigmático. En 2015 ofrecía planes por debajo de los 10 euros mensuales, mientras que en la actualidad sus tarifas estándar y premium se sitúan claramente por encima, con incrementos progresivos casi cada dos años. Disney+, HBO Max (ahora Max) y Spotify han seguido trayectorias similares, incorporando además cambios en sus políticas de uso compartido de cuentas o introduciendo planes con publicidad para contener la pérdida de suscriptores.

Valoración de los usuarios
Más allá del precio, la percepción del usuario es clave para entender el éxito o desgaste de cada plataforma. En este sentido, las encuestas y estudios de satisfacción aportan una visión más objetiva que la mera opinión anecdótica.
Según una encuesta de YouGov realizada en España, Netflix es la plataforma mejor valorada por los usuarios, con una puntuación media cercana al 8,2 sobre 10. Le siguen Amazon Prime Video (7,9), mientras que Disney+ y HBO Max se sitúan en torno al 7,4. Movistar Plus+ aparece algo por detrás, con valoraciones más moderadas.
Un enfoque complementario lo ofrece el índice de satisfacción de Smartme Analytics, que evalúa la experiencia global del usuario (contenidos, usabilidad, percepción de marca y fidelidad). En este ranking, Disney+ lidera ligeramente con algo más de 80 puntos sobre 100, seguida muy de cerca por Amazon Prime Video y Netflix, todas ellas en un rango muy similar. HBO Max, Filmin y otras plataformas de nicho aparecen por debajo, aunque con diferencias no excesivamente amplias.
Por otro lado, los datos de la CNMC sobre hábitos de uso refuerzan estas conclusiones: Netflix es la plataforma más utilizada en los hogares españoles, seguida de Amazon Prime Video y Movistar Plus+. Aunque el uso no equivale directamente a satisfacción, sí actúa como un indicador claro de preferencia real del consumidor.
El streaming en España se ha encarecido de forma muy notable desde 2015, con subidas muy superiores al IPC. Sin embargo, las encuestas muestran que los usuarios siguen valorando positivamente a las plataformas líderes, especialmente aquellas con catálogos amplios y una experiencia de uso sólida. Netflix, Amazon Prime Video y Disney+ destacan de forma recurrente en los estudios de satisfacción, mientras que otras plataformas sufren más cuando el precio no se percibe como acorde al contenido ofrecido.
En un mercado cada vez más competitivo, el reto para las plataformas no será solo justificar nuevas subidas de precio, sino mantener la percepción de valor en un consumidor cada vez más exigente y selectivo.
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