Europa avanza hacia el “Bizum europeo”
Los usuarios europeos podrán enviar dinero entre sí desde la app de su país sin necesidad de instalarse otra aplicación distinta

En 2026, Europa está dando un paso decisivo para transformar la forma en que millones de personas envían y reciben dinero con el móvil. La noticia es clara: las principales soluciones de pago móvil de varios países europeos —incluido el servicio español
Bizum— han firmado un acuerdo histórico para crear un sistema interoperable de pagos transfronterizos dentro del continente. Se trata de una iniciativa que muchos han empezado a llamar no oficialmente el
“Bizum europeo”, aunque no será una sola app con ese nombre, sino una red interoperable que conecte entre sí servicios ya existentes en diferentes países.

Qué es y por qué importa
Hasta ahora, sistemas como Bizum en España, Bancomat Pay en Italia, MB WAY en Portugal o Vipps MobilePay en los países nórdicos funcionaban en sus territorios nacionales o regionales. Eso significa que si un usuario español quería enviar dinero a alguien en Alemania o Francia, tenía que recurrir a transferencias bancarias tradicionales (con IBAN) o utilizar métodos globales como PayPal, tarjetas o apps de mensajería. Esa fragmentación de los pagos digitales en Europa ha sido uno de los principales obstáculos para un mercado verdaderamente integrado.
Con el nuevo acuerdo, estos proveedores se comprometen a interconectar sus sistemas a través de una entidad central que gestionará la interoperabilidad técnica. Esto permitirá que los usuarios europeos puedan enviar dinero entre sí desde su app regional favorita, sin preocuparse por fronteras o por el uso de intermediarios externos.
El plan de implementación está dividido en fases:
- Pagos personales transfronterizos (P2P) — previstos para 2026: los usuarios podrán enviar dinero instantáneo a amigos o familiares en otros países europeos directamente desde sus soluciones de pago habituales.
- Pagos en comercios online y físicos — previstos para 2027: esta fase permitirá hacer pagos en tiendas (ya sea en línea o en terminales de punto de venta) usando el móvil como método principal, sin necesidad de tarjeta física.
Este enfoque faseado significa que, primero, los consumidores podrán intercambiar dinero entre ellos con facilidad incluso cuando estén en países distintos; y después, la experiencia se extenderá también al comercio electrónico y al pago en establecimientos.

Una alternativa europea a gigantes globales
Una de las razones estratégicas que motivan este proyecto es competir con los dominantes sistemas de pago globales, como Visa y Mastercard. Europa quiere reducir su dependencia de estas redes extranjeras, aprovechar sus propias infraestructuras de pago y reforzar su autonomía financiera.
Este énfasis en la soberanía tecnológica europea no es nuevo: también forma parte de otros proyectos como el euro digital, impulsado por el Banco Central Europeo, cuya finalidad es reforzar el rol del euro en una economía digital global.
Algunos datos curiosos y beneficios directos para los usuarios:
- Más de
330 millones de personas en 13 países europeos —cerca del 72% de la población de la Unión Europea más Noruega— se verán beneficiadas en la primera fase de interconexión.
- Los usuarios de
España
ya utilizan
Bizum
en cifras récord: en 2025,
Bizum
registró más de
3,4 millones de operaciones diarias y un crecimiento considerable del uso en compras online.
Aunque aún hay desafíos —como estandarizar tecnologías, resolver cuestiones regulatorias y convencer a todos los actores del sector financiero—, este proyecto de pagos paneuropeos representa una de las iniciativas más ambiciosas del mercado financiero digital europeo. Si logra consolidarse, cambiará la forma en que millones de personas piensan sobre los pagos cotidianos en Europa: de ser un conjunto fragmentado de soluciones locales a una red interconectada en todo el continente.
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