Francia aprueba una ley para prohibir el acceso a redes sociales a menores de 15 años
La propuesta se enmarca en la preocupación sobre cómo las plataformas digitales influyen en la salud mental, el sueño, la autoestima y el comportamiento de los más jóvenes

La Asamblea Nacional de Francia ha dado un paso decisivo en la regulación del acceso de los menores a las redes sociales al aprobar un proyecto de ley que prohíbe que los niños y adolescentes menores de 15 años utilicen redes sociales. La medida, impulsada por el presidente Emmanuel Macron y sus aliados políticos, pasa ahora al Senado para su aprobación definitiva y apunta a entrar en vigor con el próximo año escolar, en septiembre de 2026.

¿Qué dice la ley?
El artículo clave de la legislación señala que el acceso a servicios de redes sociales en línea queda prohibido para menores de 15 años. Esto abarcaría aplicaciones y plataformas populares como TikTok, Instagram, Snapchat, YouTube, Facebook o X, aunque también se explicarían excepciones para enciclopedias o plataformas educativas.
La ley va acompañada de otras medidas como el refuerzo de un veto ya existente sobre el uso de móviles en escuelas, extensión de reglas que ya aplicaban en niveles básicos de educación. El objetivo declarado es proteger a los menores de exposición a contenidos nocivos, presión social y prácticas de diseño que fomentan un uso excesivo.
Francia
no es el único país que debate este tipo de medidas.
Australia
ya implementó en diciembre una ley que prohíbe a menores de 16 años usar redes sociales, y otros países europeos como
España, Italia y
Alemania
estudian restricciones similares. La iniciativa en Francia refleja una tendencia global de los gobiernos a intervenir ante lo que perciben como un problema de salud pública: la excesiva exposición de niños y adolescentes a redes sociales y contenidos online.

Datos y estadísticas sobre menores y redes sociales
Para entender la dimensión del fenómeno, varias investigaciones muestran cómo los jóvenes interactúan con Internet y redes sociales:
- Hasta el
95% de adolescentes de 13 a 17 años reportan usar alguna plataforma de redes sociales, y más de un tercio dice hacerlo de manera casi constante.
- En menores más pequeños, casi el
64% de menores de 13 años tiene cuentas en redes sociales, con TikTok, YouTube e Instagram liderando el uso.
- Estimaciones europeas sugieren que a los
12 años más del 69% ya posee un móvil propio, y una proporción importante usa redes sociales diariamente.
- Un informe indica que cerca del
9% de niños y adolescentes dedica más de cinco horas diarias a estas plataformas durante la semana, y casi el
20% lo hace los fines de semana.

Fuente: UNICEF

¿Es viable la prohibición?
Implementar una prohibición total plantea desafíos técnicos y sociales. La verificación de edad puede entrar en conflicto con la privacidad y la protección de datos. Además, los menores suelen encontrar formas de acceder a servicios digitales usando credenciales de otras personas o herramientas como VPN's, lo que diluye el efecto de la legislación.
Además, mientras existen indicadores de posibles daños —como riesgo de ansiedad o baja autoestima asociados a un uso intenso de redes sociales—, también hay evidencia de que estas plataformas pueden ofrecer oportunidades de conexión social, creatividad y aprendizaje cuando se usan de manera equilibrada.
Aunque la intención de la ley francesa es clara, implementar una prohibición de este tipo no es sencillo:
- Verificación de edad: Para impedir que menores se registren, las plataformas tendrían que usar sistemas robustos que verifiquen la edad de los usuarios antes de permitir el acceso. Esto podría incluir identificación oficial o herramientas digitales avanzadas. Sin embargo, estas tecnologías no están completamente desarrolladas y
pueden invadir la privacidad si no se diseñan con cuidado.
- Control parental: Fuera de leyes, existen herramientas que permiten a familiares limitar el uso de aplicaciones y el tiempo de pantalla. Aun así, investigaciones muestran que muchos menores aprenden a
burlar controles parentales, lo que dificulta su efectividad sin educación constante y supervisión.
- Educación digital: Una alternativa a la prohibición es educar a niños, adolescentes y padres sobre un uso saludable de la tecnología, promoviendo límites de tiempo, reflexión crítica sobre contenidos y hábitos digitales equilibrados.
La ley francesa para prohibir el acceso a redes sociales a menores de 15 años representa un hito en los debates sobre tecnología, infancia y bienestar digital. Aunque responde a preocupaciones reales respaldadas por datos sobre el uso masivo de redes por parte de menores, su eficacia dependerá tanto de las herramientas tecnológicas que se diseñen como de la educación y supervisión que reciban los niños y adolescentes.
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